Respuesta rápida
Los datos maestros son los registros centrales y compartidos que toda la organización usa como fuente de verdad: clientes, proveedores, productos y cuentas contables. A diferencia de los datos transaccionales, no cambian con cada operación: son la base sobre la que todas las operaciones se registran.
Según Gartner, la mala calidad de los datos cuesta a una organización promedio 12,9 millones de dólares al año. Es una cifra ampliamente citada, calculada sobre grandes empresas, pero la causa que describe aplica a cualquier tamaño: el mismo dato existe en varios sistemas, con versiones distintas.
Lo que aprenderás en este artículo
-
Qué distingue a un dato maestro de uno transaccional.
La diferencia que define qué datos merecen una gestión especial.
-
Tres consecuencias concretas de gestionarlos mal.
Con su impacto operativo y su impacto en el negocio.
-
Los cuatro principios de una buena gestión de datos maestros.
Unicidad, consistencia, gobierno y ownership.
Al terminar este artículo: podrás identificar cuáles son los datos maestros de tu empresa y qué señales indican que están mal gestionados.
Preguntas frecuentes
Los más habituales son clientes, proveedores, productos o servicios, empleados, plan de cuentas y centros de costo. Un buen criterio para identificarlos: si un dato lo usan al menos dos áreas y su error afectaría a ambas, es un dato maestro.
No necesariamente al comienzo. Antes de la tecnología hay que definir la fuente de verdad de cada dato, las reglas para crearlo y el responsable. Una empresa con pocos sistemas puede lograrlo con procesos claros y buenas integraciones. El software de MDM cobra sentido cuando la cantidad de sistemas o registros hace inviable el control manual.
Por un solo tipo de dato maestro, normalmente el de clientes o el de proveedores. Se identifican los duplicados, se define el registro de referencia y se asigna un responsable. Resolver un dato bien sirve de modelo para los siguientes y evita un proyecto interminable.
Las señales más claras son que las áreas discutan cifras que deberían coincidir, que la facturación o la cobranza necesiten correcciones frecuentes y que cada cierre exija conciliar datos a mano entre sistemas.
Cómo ayudamos
En Drew acompañamos a las empresas a ordenar la base de su información: identificamos cuáles son los datos maestros, definimos la fuente de verdad de cada uno, diseñamos las reglas y responsabilidades que los mantienen consistentes y conectamos los sistemas para que dejen de depender de cargas manuales duplicadas.
Comentarios