Drew | Business Insights

Desabastecimiento en Argentina: ¿Cómo impactará a los minoristas?

Escrito por Equipo de redacción de Drew | 4/01/23 14:00

En Argentina, durante los últimos meses, la actividad minorista o retail sufre las consecuencias directas de los dos años y medio de pandemia. Por esta razón, hay muchos productos que no están ingresando al país y están produciendo desabastecimiento en Argentina. A esto hay que agregar las restricciones en el acceso a los dólares para importación, lo que aún continúa representando un problema en las distintas industrias. 

<<<Los compradores del futuro: detalles para el 2023>>>

 

El café, el gasoil, el aceite de girasol y hasta el alimento para perros son algunos de los principales faltantes en el país desde hace días, por lo que los comerciantes no podrán cumplir con la alta demanda consumo ni con los “precios cuidados” a los que apunta el gobierno para contener la abrumadora inflación. Esta situación parece agravarse teniendo en cuenta que estamos en plena época de las fiestas de fin de año, que es cuando los consumidores gastan más pero, al haber desabastecimiento, muchos negocios están teniendo pérdidas catastróficas. 

Es común encontrar en estos días largas colas en los centros comerciales y que el stock de productos no dé abasto para satisfacer la gran demanda. A raíz de este desabastecimiento en Argentina, los comerciantes minoristas resultan ser los más perjudicados. En este artículo, analizaremos el escenario en que se presenta esta situación y el impacto que podría generar a largo plazo en la economía del comercio minorista. 

 

Contexto del desabastecimiento en Argentina

La guerra entre Rusia y Ucrania a principios de 2022 significó un gran cese en la cadena de suministro mundial. Esto generó una reducción importante de las importaciones, agravada también por las sequías y heladas que atravesaban por aquel momento los países productores. Con el correr de los días y de las semanas, el panorama, si bien mejoró en algunos aspectos, estaba lejos aún de haber vuelto a la normalidad. 

Hacia mitad de año, el desabastecimiento en Argentina estuvo vinculado a las restricciones en el acceso a dólares para importación dispuestas por el Banco Central, lo que habría afectado el ingreso de insumos y maquinarias utilizados para la fabricación de diversos productos, como el café. Esta restricción recrudece aún más la inflación, ya que los productos terminarían encareciendo sus costos, por lo que los comercios no podrían abastecerse de tener que pagar cada vez más a los proveedores.

Además del café y los aceites de primera marca, el papel higiénico es otro de los productos que está faltando en las góndolas de los supermercados argentinos. Los negocios de barrio son los más perjudicados con estas faltantes, ya que no pueden hacer frente a la carestía de los productos sin tener que ajustar precios todos los días. En consecuencia, estos pequeños minoristas se desabastecen más rápido que una gran cadena de supermercados y se ven obligados a limitar su stock diario.

Y en el caso de que estos minoristas quieran abastecer la demanda, deberán pagar un 25% más a sus proveedores, lo que les causará muchas más pérdidas que ganancias. Algo similar ocurre con el faltante de alimentos de la canasta básica que a causa de la fuerte demanda, algunos comercios deciden comercializar a precios muy exorbitantes.

Otro eslabón que se sumó a la larga lista de productos faltantes fue el combustible. Durante los meses más crudos del invierno, la falta de combustible afectó a todo el país, por lo que la mayoría de las provincias no pudieron acceder al gasoil. Afortunadamente, esta situación fue mejorando a medida que las restricciones a la importación se iban levantando y los transportistas conseguían tener mayor acceso al combustible.

<<<Impacto de la guerra para las multinacionales en Rusia>>>

 

Inflación y desabastecimiento de alimentos para Argentina

Pese a regularizarse gradualmente la crisis económica a nivel mundial tras la guerra en Ucrania, en donde los precios comenzaron a retornar a su valor original, en Argentina estamos todavía bastante lejos de alcanzar cifras estables de una inflación controlada. Mientras en el resto del mundo los precios regresaban a su valor promedio desde antes de la guerra, en Argentina se disparaban sin tregua.

La carne es uno de los alimentos que más ha generado alzas en las últimas semanas y también los lácteos. El queso, tan delicioso en cualquier comida, hoy en día es inasequible para las familias que apenas acceden a la canasta básica. Si la inflación ya era evidente desde hacía años en Argentina, con el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, mas la crisis que dejó la pandemia, se disparó a niveles preocupantes en pocos meses situando en la línea de pobreza a más argentinos.

Esta disparada de los precios provocó una aceleración de los precios minoristas en general y de los productos alimenticios en particular. Según el informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) se registró un incremento del 6,2% en alimentos y bebidas sin alcohol durante octubre y un aumento del 80% en el acumulado de los primeros diez meses de 2022. Esto pone de manifiesto tristemente que la rapidez con la que diversos factores externos pueden impactar en la economía argentina no se aplica de la misma forma para salir de la crisis.

Una de las razones principales de la dificultad del país para salir de sus crisis rápidamente es la especulación de la moneda interna. Al estar el peso argentino constantemente en devaluación, se obliga a los bancos a producir más billetes para pagar más. Entonces, las actualizaciones permanentes de precios y de salarios reemplazan a la estabilidad y así la economía argentina se convierte en un bucle que parece no tener fin.

Además de que la crisis inflacionaria mundial encontró a la Argentina muy vulnerable con una inflación histórica difícil de frenar, las firmas alimenticias están ajustando su nivel de precios de renta a mayor velocidad que los ajustes del resto de los precios, dólar y salarios. Esto genera una suba de los alimentos y bebidas por encima del promedio, al margen de lo que suceda en el marco internacional, y que haya escasez de muchos de los productos de primera necesidad.

<<<Modelos a la hora de internacionalizar una empresa: ¿Cuál elegir?>>>

 

La crisis inflacionaria mundial tras la invasión de Rusia a Ucrania agravó la inflación interna del país, por lo que el desabastecimiento en Argentina es el resultado del ataque entre dos frentes: inflación interna e inflación externa. La crisis externa condujo a las restricciones en las importaciones, lo que agudizó aún más la crisis ya originada haciendo que suban los precios y la moneda local pierda valor.