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Proceso inflacionario en Estados Unidos: Las medidas del gobierno

Escrito por Equipo de redacción de Drew | 23/09/23 19:55

La Reserva Federal Estadounidense (Fed) busca aumentar las tasas de interés y mantener una política restrictiva con el fin de reducir la inflación hasta un 2%. Este incremento de las tasas no se había visto en 22 años, y si bien los índices inflacionarios no son tan elevados para causar preocupación, el lento proceso inflacionario en Estados Unidos podría repercutir negativamente en la economía de los ciudadanos, rebajando drásticamente su nivel de vida en el futuro. 

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La última vez que Estados Unidos había tenido una tasa de interés tan elevada, George W. Bush acababa de asumir la presidencia y la economía de los 90 todavía atravesaba una época de esplendor. Sin embargo, el crecimiento económico sostenido también tiene su precio: el aumento progresivo de la inflación. En este escenario, la Fed busca evitar el disparo de la inflación frenando la expansión de la economía.  

Ahora bien, ¿cómo piensa hacerlo y que tales medidas no terminen afectando el bolsillo de los estadounidenses con un costo de vida difícil de sobrellevar? En este artículo, buscamos responder a este interrogante y analizar los principales puntos del proceso inflacionario en Estados Unidos.

 

Panorama de la inflación en Estados Unidos

En la actualidad, la tasa de inflación anual en relación con los precios del consumidor en Estados Unidos, que excluye productos volátiles como los alimentos y la energía, cayó al 4,3% en agosto pasado, la más baja desde septiembre de 2021 y desde el 4,7% del mes anterior, equilibrando las expectativas del mercado. De este modo, los precios en vivienda, recreación, indumentaria y vehículos nuevos se desaceleraron, así como los del turismo y los servicios de atención médica. 

El presidente de la Fed, Jerome Powell, afirmó que la mejor alternativa para bajar la inflación y llevarla al 2% es subir las tasas de interés y mantener una economía estable, que no acelere su crecimiento pero tampoco que caiga en picada. El ejecutivo aseguró también que “para llevar la inflación de forma duradera hasta ese 2% es necesario atravesar un periodo de crecimiento económico inferior a la tendencia actual, así como la moderación de las condiciones del mercado laboral”, que continúa con tasas de desempleo muy bajas de alrededor del 3,6%.

Por un lado, Powell sostiene que las tasas de interés son lo suficientemente altas como para frenar la economía y congelar el crecimiento, la inflación y la contratación. Sin embargo, agregó que será difícil establecer qué tan altos serán los costos de endeudamiento para desacelerar la economía. Esto determina que siempre haya incertidumbre acerca de la efectividad o ineficacia de las políticas económicas de la Fed para reducir el proceso inflacionario en Estados Unidos

La inflación anual de junio en EE.UU fue de apenas el 3% (en junio de 2022 alcanzó el 9,1%), pero la inflación núcleo fue bastante más elevada, llegando al 4,8%. Una prueba de esto es que, si bien la creación de nuevos puestos de trabajo se ha mantenido constante en los últimos meses al igual que la baja tasa de desempleo, la inflación sigue siendo alta. Esta evidencia fue lo que impulsó a los directivos de la Fed a continuar trazando planes para bajar la inflación al 2% sin sacrificar demasiado el nivel de vida de las personas. 

El riesgo que anticipa la entidad es que las altas tasas de interés pueden llegar a perjudicar el bolsillo de los estadounidenses frenando sus posibilidades de comprar una vivienda o un vehículo, o bien que las empresas financien expansiones. Además, todos los productos se terminan encareciendo, y son inevitables las especulaciones sobre una futura crisis de recesión.

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El futuro de la inflación en EE.UU

Cuando le preguntan a Powell qué esperar en el futuro sobre el proceso inflacionario en Estados Unidos, remarcó que el personal de la Fed ya no proyecta una recesión sino una desaceleración notable, lo que pone de manifiesto la fuerte solidez de la economía y la importancia de la confianza del consumidor como uno de los principales indicadores de reducción paulatina de la inflación. Ahora bien, de mantenerse esa solidez, la Fed debería orientar sus políticas de ajuste a ese desempeño económico.

De cara a las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos en 2025, la Fed advierte que mantendrá todo el ajuste que sea necesario para evitar una nueva suba de la inflación, incluso cuando esto implique ajustar un poco el bolsillo de los ciudadanos estadounidenses. 

Sin embargo, esto no quiere decir que esta política los perjudique a largo plazo, sino todo lo contrario. Si se ajusta para frenar la inflación, cuando finalmente esta descienda a los niveles establecidos alrededor del 2%, será posible impulsar nuevamente el crecimiento económico, aumentar el nivel de vida, pero manteniendo la inflación bajo control. De esta manera, las industrias lograrán también obtener mayor control y visibilidad sobre los vaivenes del mercado, evitando riesgos potenciales.

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Hoy por hoy, el proceso inflacionario en Estados Unidos se está trabajando desde la mirada atenta y analítica de la Fed, a través de las políticas de ajuste económico y tasas de interés para impedir una recesión, bajando la inflación al 2%. Si bien ya han reducido el número de un año a esta parte, aún falta un último esfuerzo para llegar a este objetivo y liberar la economía de este crudo pero necesario enfriamiento.