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12 consejos para mantener el correo al día y ahorrar tiempo

Escrito por Equipo de redacción de Drew | 5/10/16 21:23

Administrar la bandeja de entrada de tu correo electrónico se puede transformar en un juego interminable. Cuando has logrado revisar todos los correos electrónicos de tu mail y piensas que puedes festejar, en ese momento aparece otro correo electrónico. Y luego otro más.

Lo peor de todo, es que la enorme cantidad de correos que recibimos es superior al tiempo que tenemos para encargarnos de ellos. Esto se convierte en un problema aún mayor cuando nos dejamos vencer por la culpa que se genera al no responder los mensajes enseguida o cuando ni siquiera respondemos.

Entonces te preguntas: ¿Cómo ahorrar tiempo con mi correo? 

La realidad es que hay cosas más importantes en nuestra lista de prioridades que mantener el correo al día, pero como profesionales es algo que debemos controlar ¿Quieres invertir menos tiempo en tu bandeja de entrada y más tiempo en hacer cosas que realmente importan? Te compartimos estos 12 consejos:

 

1. Cancelar las suscripciones que no lees.

¿Quieres saber cuál es la forma más simple de mantener tu bandeja de entrada a cero? Recibir menos correos electrónicos. El primer paso para lograr tener una bandeja de entrada más ordenada es cancelar la suscripción de todas las listas de correos electrónicos que no te proporcionan valor.

Cancelar las suscripciones de decenas (¿o cientos?) de boletines informativos manualmente suena muy tedioso. Existen herramientas que pueden ayudarte a lograrlo en apenas unos clics. Unroll.me es una de ellas. Es una herramienta gratuita que te permite cancelar las suscripciones de todos los boletines que ya no lees. Puedes darte de baja de todos los boletines al mismo tiempo o puedes elegir y decidir qué suscripciones cancelar.

 

2. Eliminar tu correo electrónico de cualquier cadena interna en la que no necesitas estar.

Una vez que hayas cancelado la suscripción de los boletines informativos externos, es momento de evaluar los correos electrónicos internos que recibes con frecuencia.  ¿Es realmente necesario recibir notificaciones de correos electrónicos cada vez que el equipo de ventas cierra una transacción o cuando un miembro del equipo de marketing notifica algún error?

Si la respuesta no es un «sí» rotundo, elimina para tu propio beneficio tu dirección de correo electrónico de cualquier lista en la que estés incluido. Si eso te hace sentir demasiado incómodo, asegúrate de crear una carpeta en tu correo electrónico y enviar esos correos ahí de forma automática. (Para configurar las carpetas, puedes crear filtros en Gmail o reglas en Outlook).

 

3. Entender que no puedes responder absolutamente todos los mensajes.

Solo tú puedes decidir que cosas merecen tu tiempo y atención. Debes comprender que no hay manera de poder responder a cada correo que llega a tu bandeja de entrada y, mucho menos, de leerlos todos.

Así es cómo lo explica Merlin Mann: «Deja de pensar en los correos electrónicos como reliquias familiares preciosas y comienza a tratarlos como litros de leche. Leche perecedera, con fecha de caducidad que va perdiendo frescura cada día hasta que empieza a oler extraño y se debe tirar. Créeme, siempre habrá más».

Por lo tanto, si observas un correo electrónico y estás convencido de que nunca lo responderás, archívalo o bórralo. 

 

4. Mantener tus respuestas breves siempre que sea posible.

Cuando tienes que responder un correo electrónico normalmente solo bastarán unas pocas oraciones o, en algunos casos, unas pocas palabras. Si ignoraste un correo electrónico durante algunos días y contenía una tarea por realizar, responder con una pregunta concisa como «¿aún lo necesitas?» podría ayudarte a ahorrar mucho tiempo.

No te sientas culpable por enviar correos electrónicos cortos. Si te preocupa que alguien pueda tomar a mal tus correos concisos, avisa a los compañeros con los que intercambias mensajes con mayor frecuencia sobre esta situación. 

A medida que logres borrar todos esos correos electrónicos que no necesitas leer ni responder, obtendrás más tiempo para redactar los correos que sí merecen respuestas más elaboradas.

 

5. Utilizar respuestas que hayas redactado previamente.

¿Qué tipo de correos electrónicos escribes continuamente y no necesita personalización?

Gmail, Outlook y otros clientes de correo electrónico ofrecen opción de respuestas almacenadas, para no tener que escribir correos iguales todo el tiempo.

Configurar las respuestas almacenadas en Gmail.

  1. Haz clic en el ícono del engranaje en la esquina superior derecha y selecciona «Configuración».
  2. Haz clic en la pestaña «Labs», busca la opción «Respuestas estándar» y luego selecciona «Habilitar». Desplázate hacia el final y haz clic en «Guardar cambios».

Para crear una respuesta almacenada, redacta un correo electrónico nuevo y haz clic en la pequeña flecha que aparece en la esquina inferior derecha. Selecciona «Respuestas estándar» y luego «Nueva respuesta prediseñada». Ahí podrás asignarle un nombre a tu nueva respuesta estándar, redactarla y guardarla. Cuando quieras utilizarla, simplemente regresa a esa pequeña flecha, selecciona «Respuestas estándar» y haz clic en la quieras usar. (Podrás obtener más información sobre esto en el sitio web de Google).

Configurar las respuestas almacenadas en Outlook.

En Outlook, establecer las respuestas almacenadas como «Firmas» es la mejor opción. De esa manera, cuando respondas un correo electrónico, podrás elegir la «firma» adecuada y, en su lugar, aparecerá la respuesta almacenada. A continuación, cómo hacerlo:

  1. En el menú de Outlook, haz clic en «Preferencias». En «Correo electrónico», selecciona «Firmas».
  2. Haz clic en el ícono + para agregar una nueva firma.
  3. Aparecerá una nueva firma debajo de «Nombre de la firma» con la etiqueta «Sin título». Haz doble clic en «Sin título» y luego escribe un nombre nuevo para tu respuesta almacenada.
  4. En el panel derecho, escribe el texto que quieres que se incluya en la firma, es decir, redacta tu respuesta almacenada.

Una vez que hayas creado la respuesta almacenada como una firma, puedes agregarla a un correo electrónico nuevo al hacer clic en el cuerpo del mensaje, elegir la pestaña «Mensaje», hacer clic en «Firmas» y elegir la firma que deseas agregar de la lista (puedes obtener más información en la página de ayuda de Outlook).

 

6. Adoptar la regla de un solo clic.

Esta regla podría parecer simplista, pero te ayudará a ahorrar mucho tiempo. Un «solo clic» hace referencia a utilizar un único clic para abrir un correo electrónico. Una vez que esté abierto, decide en ese preciso momento qué quieres hacer: responder, reenviar, mover a una carpeta, archivar o eliminar.

 

7. Clasificar los correos electrónicos con «estrellas» en Gmail.

La premisa es la siguiente: en Gmail, configurarás varias bandejas de entrada y les asignarás un nombre a cada una, como: «Requiere acción/respuesta» y «En espera de respuesta». Tu bandeja de entrada general aparecerá a la izquierda y tus bandejas de entrada etiquetadas (que Gmail llama «paneles») aparecerán a la derecha.

Usarás lo que Gmail denomina como «estrellas» (parecidas a las etiquetas de Gmail, pero mejores) para clasificar cada uno de los correos electrónicos que lleguen a tu bandeja de entrada.

Cada vez que recibas un correo electrónico nuevo en tu bandeja de entrada, deberás:

  • Responder los correos que puedas de inmediato.
  • Etiquetar los correos electrónicos que necesitas ver más tarde marcándolos con la estrella correspondiente.
  • Archivar o eliminar cualquier correo electrónico que no sea importante ni urgente.

Al final, archivarás todo. Tu bandeja de entrada seguirá a cero y todo lo demás se habrá designado al panel correspondiente, archivado o eliminado.

Y siempre ten en cuenta que debes eliminar envíos masivos email marketing (más conocidos como spam).

¿Usas Outlook?

SimplyFile es una herramienta de organización gratuita que te ayudará a clasificar los correos electrónicos en carpetas. Cuando recibas un correo electrónico, todo lo que deberás hacer es arrastrarlo hasta la carpeta adecuada. Puedes organizar los mensajes que recibes en tu bandeja de entrada o aquellos que envías, los cuales puedes archivar mientras realizas el envío.

 

8. Delegar los correos electrónicos a otras personas con una herramienta de colaboración.

Es probable que a veces recibas correos electrónicos que crees que otra persona podría gestionar mejor. En esos casos, puedes reenviar el correo o bien agilizar el proceso al compartirlo con alguien de tu equipo que utilice una herramienta de colaboración de correo electrónico.

Existe una gran variedad de herramientas de colaboración de correo electrónico. Si usas Gmail, Hiver es una excelente opción: te permite compartir las etiquetas de Gmail (y, por lo tanto, compartir carpetas) con otros usuarios. Incluso puedes usarla para asignar tareas, delegar correos electrónicos y, si quieres, también monitorizar su estado. 

 

9. Establecer filtros cuando estás de vacaciones.

Irse de vacaciones es de maravilla, pero regresar al trabajo y encontrarse con una bandeja de entrada repleta de correos no es para nada agradable. La configuración de filtros es una de las formas de administrar el flujo de trabajo de tu correo electrónico mientras no estás disponible durante un periodo prolongado.

Proponemos una forma que puedes manejar estos filtros y que cuando vuelvas no te estreses:

  1. Crea una nueva carpeta para sus vacaciones («Vacaciones NYC 2016»).
  2. Configura un filtro que reconocía cualquier correo electrónico enviado a *@tucuenta.com.  Al incluir el asterisco en lugar de su correo real, puedes recibir no solo los correos electrónicos que se enviarán a tu dirección de correo electrónico laboral, sino también los correos electrónicos que se enviarán a los alias de la empresa en los que estás incluido.
  3. Agrega un segundo filtro que elimine todos los correos electrónicos irrelevantes; por ejemplo, todos los boletines diarios y semanales que esperas recibir, como las actualizaciones de las métricas.
  4. Cuando regreses, ocúpate de todos los correos electrónicos que no has leído de manera estratégica. Por ejemplo, busca los correos electrónicos que quieres responder primero con una búsqueda clave de la dirección de correo electrónico de tu jefe.

 

11. Establecer un tiempo concreto para dejar tu bandeja de entrada en cero.

Dedicar periodos específicos para dejar tu bandeja de entrada a cero no debería aplicarse únicamente cuando te vas de vacaciones. Debería ser algo que realices en pequeños lotes todos los días y en lotes más grandes todas las semanas, dependiendo de la cantidad de correos nuevos que recibas.

 

12. Usar las combinaciones de teclas para acceso directo.

Para hacer que el proceso de leer, responder, archivar y eliminar correos electrónicos sea mucho más rápido y más ameno, aprovecha todas las combinaciones de teclas que ofrezca tu cliente de correo electrónico. A continuación encontrarás algunos consejos de combinaciones de teclas en Gmail y Outlook. Si usas un cliente de correo electrónico distinto, haz una búsqueda rápida en Google con el nombre de tu cliente de correo + «combinaciones de teclas».

 

¿Qué otros métodos usas para mantener tu bandeja de entrada a cero? Comparte tus ideas con nosotros en los comentarios.